lunes, 1 de diciembre de 2014

ME CONFIESO...

Soy una yonqui de las letras. No puedo dejar de escribir, mis dedos necesitan fumarse esos canutos de tinta a diario. Inyectarme altas dosis a cualquier hora del día o de la noche. Soy dependiente,
adicta a esta dulce sustancia que me posee de locura, demencia, delirio...
o yo que sé.
Lo reconozco, y me confieso, sí,
soy adepta a esta hermosa y extasiada droga llamada poesía.

Copyright © Luisa LG

2 comentarios:

  1. Una adicción sana y que hace feliz.
    Creo entenderte.
    Un abrazo.
    HD

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  2. Un abrazo, Humberto, gracias por entenderme.

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